Lista de deseos…

Pide un deseo!

Pide un deseo!

Es común que las festividades de fin de año impliquen muchos balances y otros tantos proyectos. Pero para quienes tenemos un proyecto que no arranca,  que no toma forma como quisiéramos,  se convierte no en un deseo,  se vuelve una obsesión.

Recorremos caminos para llegar a muchos destinos,  algunos funcionan otros no,  pero hay que recorrerlos porque de otra manera quedarnos estáticos nos hace perder de vista nuestros sueños.

Es por esto que hoy,  tarde de navidad acá, decidí hacer mi lista, nuestra lista de deseos.

Si se cumplirán o no eso no lo sabremos,  pero había que hacerla. Es la tradición y espero que el realizar esos sueños se vuelva tradición también,  casi que norma.

Me gustaría una inclusión real,  honesta,  verdadera… no esa idea extraña de insertar a un chico con una diferencia en un salón y llamar a eso inclusión.

Interés por parte de nuestros gobiernos en las familias,  en los jóvenes y adultos con condiciones especiales. Para todos,  ni uno fuera de ese rango de atención,  todos tenemos necesidades,  diferentes pero ahí están,  esperando a que ya no tengamos que  luchar derechos sino ejercerlos,  así sencillo,  están ahí, son míos,  tuyos,  de nuestros hijos.

Acciones.  Ya no necesitamos ideas en el aire.  necesitamos que las aterricen. No más “posiblemente” “quizá”.  No más “lo analizaremos y les avisaremos si pasa algo”. Y en eso sí que tenemos que actuar las familias unidas,  pues sí seguimos así dispersas nos repetirán esas evasivas frases automática e inevitablemente. Y en ese orden de ideas…

Maneras,  formas y caminos de unirnos como familias. Controversia,  división, intereses individuales no suelen ser buenos cimientos para conformar frentes de lucha,  que es en realidad lo que necesitamos YA!

Oportunidades.  Sin importar la edad.  Oportunidades para el niño,  el joven,  el adulto. Incluso para los profesionales que tienen tanto para aportar pero que por sus ideas revolucionarias no son del agrado de los estandarizados proyectos institucionales.

Realidades positivas. A veces nos acostumbramos a esas realidades complejas.  Es hora de generar realidades positivas cambiando esa percepción la lastimera,  asistencialista, irrespetuosa de la neurodiversidad que tiene la sociedad. Difundamos el potencial de nuestros hijos primero.  Nadie se negará a darles oportunidades teniendo ante sí a un padre o madre empoderado,  conocedor de sus derechos,  que no retrocede ante la intimidación de un funcionario que solo trabaja para nosotros.  Bajemoslos de su pedestal.

Todos los buenos augurios para las familias y sus hijos.

Esperanza para cada uno de quienes inician el camino y quienes ya llevan un largo recorrido.

Amor,  mucho amor y agradecimiento para nuestros hijos,  para todos aquellos que a pesar de las circunstancias siguen siendo nuestra tabla de salvación.

Mucho ánimo y fuerza y …

Optimismo. Sin él no se puede arrancar ninguna batalla. Es difícil pero siempre algo, ALGUIEN nos dirá que SI SE PUEDE. La mirada de nuestros hijos, las pequeñas grandes victorias, las sonrisas de quien decide AYUDAR.

FELICES FIESTAS! Gracias por leerme y por sus bonitos comentarios.

Anuncios

Sueños posibles.

Dragón de navidad.

Dragón de navidad.

Vamos a dibujar un árbol de navidad,  le dije a mi hijo.  No. Responde él… “dragón de la navidad”. Siempre le han despertado curiosidad los dragones,  caballeros y castillos.  Pues resulta que el dragón,  el de la navidad,  derrite nieve con su fogoso aliento. Le pregunto “de dónde sale la nieve?”…  Robot  de la nieve, me asegura muy convencido.

Nieve.En mi país lo más cercano a la nieve es una granizada monumental si estas cerca a los cerros orientales.  Tenemos dos mares pero no le interesa el mar. Le interesa la nieve y es por eso que quizá es uno de sus sueños: Conocer nieve de verdad.

Así son los sueños de nuestros hijos.  Simples,  mágicos y posibles.  No soñarán tan seriamente como nosotros sus padres,  o por lo menos aún no lo harán, con que el mundo sea más justo,  que la inclusión sea una realidad, que surjan caminos para superarse,  que se respeten sus derechos. (sueños que en realidad yo deseo … todas las familias deseamos de corazón).

Por eso prolonguemos la alegría de estas festividades a todo el año 2015. Busquemos cumplir sus sueños y hacerlos felices en este camino nada fácil para ellos,  ni para nosotros.  Hablemos en positivo y no nos cansemos de repetirles lo grandiosos que son y que sin importar su singular forma de ser los aceptamos,  valoramos y apoyamos.  Ellos necesitan escucharlo.

Felices fiestas a todas las familias y a sus guerreros. Y un 2015 lleno de sueños posibles.