“No dejar a nadie atrás”

cadena

Para el común de la gente hoy es el tercer día de diciembre,  nada especial,  un jueves cualquiera. Pero para la mayoría de quienes convivimos con una persona diagnosticada con una discapacidad hoy es un día simbólico y representativo. Es ese día donde se insta a los gobiernos a recordar los compromisos,  a los representantes a afianzar la lucha por los derechos de todas las personas con diversidad funcional, a las familias a no olvidar que tenemos las herramientas para hacer cumplir esos derechos.  Hoy es el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

Y me gusta la frase que el Secretario General de la ONU comparte en su tradicional mensaje para esta fecha:  NO DEJAR A NADIE ATRÁS

Será posible que un día se cumpla esa máxima?  O seguiremos dejando atrás a esas familias que no pueden acceder a un sistema de salud.  Dejaremos atrás a ese joven que reclama su lugar en el sistema educativo.  Dejaremos atrás a quien no puede decidir y decidiremos por él. Dejaremos atrás a quienes merecen ser escuchados (familias,  las mismas personas con discapacidad).

Dejar atrás lo traduzco como seguir adelante sin mirar quienes se quedan en el camino.  También se puede tomar como avanzar hacia un objetivo que puede parecer muy altruista pero no incluyente,  como cuando se generan políticas públicas sin tomar en cuenta la opinión de familias y personas involucradas.

Dejar atrás es desestimar necesidades.  Es olvidar por quienes luchamos.  Es ignorar.  Es dividir.

No dejemos a nadie atrás. Miremos a nuestro alrededor,  siempre va a existir alguien que necesita nuestra ayuda,  nosotros mismos como padres,  madres necesitamos que no nos dejen atrás,  necesitamos que nuestros hijos no queden relegados,  olvidados,  ignorados.

Y para eso es imperativo escuchar.  Dicen por ahí que la verdadera comunicación no comienza hablando sino escuchando.  Quizá de esa forma aprenderemos a ser realmente compañeros de camino,  sin dejar a nadie atrás.

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