RIESGOS LEGALES DEBIDO A LAS MANIFESTACIONES DEL AUTISMO DE NUESTROS HIJOS. ¿ESTAMOS PREPARADOS PARA ESO?

Imagen: Pinterest

Cuando me llamaron para decirme que la policía se llevaría a mi hijo por no tener documentos, imaginé que era una exageración de quien me avisaba. Había cambiado su maletín por otro en la mañana y olvidé meter su billetera en la que llevaría ese día. Sebastián estaba a kilómetros de casa y llegar era imposible en el tiempo que tardaron en suceder los hechos. Envié los documentos escaneados al comandante y parece que eso no fue suficiente, me llamó para comunicarme que, en vista de la situación, solo dejaba reseña y que para la próxima sí sería conducido a detención. No supe sino tiempo después que mi hijo había opuesto tal resistencia a ser sacado de la camioneta escolar que hizo desistir a la policía. Obviamente me sentí terrible por el olvido y por no haber estado allí para defenderlo. Lo peor de todo fue que en ningún momento se tuvo en cuenta su autismo, no hubo protocolos específicos, ni manejo de la incidencia fuera del marco de un delito: indocumentado.

Contar estos sucesos no es habitual. El miedo a ser juzgados, como hace un par de días leí: “esos padres que solo cuentan problemas de sus hijos”, pero es que no podemos callarnos estas situaciones porque si no aprendemos de las experiencias de otras familias, tendremos que aprender desde nuestra inocente realidad con el riesgo que implica para nuestros hijos.

La primera vez que escuché sobre vulneración a personas con autismo fue en un taller sobre estrés de padres cuidadores. Una mamá narró como a su hijo de 23 años y autismo no verbal, lo sometieron varios policías porque se alteró en un supermercado. No se sabe si fue la música, la larga fila, que no era su momento y sobrevino una crisis. Lo manejaron como a un individuo altamente peligroso. Su mamá cuenta que fue su furia la que puso fin a la escena en la que nadie medió.

Las conductas de las personas con autismo, sin importar si son de alto o moderado o bajo funcionamiento, se manifiestan de formas que pueden ser interpretadas como peligrosas. Es muy escaso el conocimiento que se tiene del perfil conductual de alguien con autismo. Ni siquiera los mismos profesionales de la salud demuestran algo de comprensión; algunos, justamente frente a personas neurodiversas es cuando dejan ver que el título es una impostación que disfraza su horrenda humanidad.

Y de esto he escuchado testimonios por montón. Personal de seguridad armado dentro del consultorio para proteger al médico del peligro que representa un chico alterado por la larga espera. Cancelación del servicio médico porque el paciente no se deja tocar y mejor no se arriesgan a ser agredidos. Imposibilidad de profesionales que atiendan a pacientes con autismo, entonces derivan, derivan y derivan, hasta que se pasen las fechas y se tenga que comenzar de nuevo. Como si primara la “seguridad” del personal por encima del derecho a la atención médica.

Desconozco los protocolos de otros países, pero acá si una persona con autismo se altera en vía pública, se le considera automáticamente un riesgo ciudadano y llaman una ambulancia para remitir al servicio de urgencia psiquiátrica donde estará veintiún días bajo brutal sedación y deshumanizada contención mecánica. Por eso muchas madres y padres conocedores de la normativa avalada por el gobierno, sabemos que si nuestro hijo o hija se altera en espacios públicos es mejor salir de allí, no porque sea él o ella un peligro para la sociedad, sino porque la sociedad se convierte automáticamente en un riesgo para nuestros hijos. Incluso, ya muchas madres sabemos que si entran en crisis mejor lo manejamos en casa porque pedir ayuda médica es llevarlos a un escenario aterrador; a eso le llaman protocolo de salud mental. Ya me lo había advertido el psiquiatra de mi hijo: “Trata de solucionar el problema en casa, un hospital nunca será un lugar seguro para manejar una crisis, desconocen totalmente el manejo” (eso junto con los detalles de cuánta medicación les inyectan).

Pero concentrémonos en lo legal. ¿Qué sucede si un chico con autismo no verbal y bajo funcionamiento decide tomar de la estantería de un supermercado una caja de galletas y salir sin pagar? ¿Qué sucede si se altera porque alguien se le atravesó en la fila y reacciona con enojo? ¿Qué pasaría si alguien reconoce la oportunidad y le roba el cambio o el producto que acaba de comprar? ¿Qué sucede si entra en crisis en una estación de bus y rompe eso que llaman bien público? ¿Qué sucede si le llama la atención el collar de una mujer que usa sobre un escote y decide… tocar?” Sucedería lo que sucede con cualquier persona que cometa ese tipo de acciones: es enviado a la cárcel.

Parece una realidad lejana que le pasa solo a gente con mala fortuna. Pero las personas con autismo sin importar su grado de compromiso cognitivo se convierten en adultos en un mundo que nunca los comprenderá.

Una persona con autismo en la cárcel: escenario indeseable pero no imposible.

Nick Dubin es un escritor y activista, diagnosticado con autismo a los 27 años, tiene una maestría en discapacidad de aprendizaje de la Universidad de Detroir Mercy, especialista en Psicología y divulgador de su historia personal con el sistema penal de los Estados Unidos. Es un integrante muy valioso del movimiento autista en Norteamérica.

«El FBI derribó su puerta a las 6:30 am, lo arrojó contra una pared y lo interrogó durante 5 horas sin mencionarle sus derechos. El caso de Dubin duró 28 meses. A pesar de las recomendaciones de 5 expertos (3 para la defensa, 2 para la acusación), Dubin se vio obligado a aceptar una declaración de posesión que le llevó a 5 años de libertad supervisada. Nick declara en el podcast de Barry Prizant que fue un camino, aunque desafortunado, en su búsqueda de identidad sexual y pensó que no estaba haciendo daño a nadie.»
Ya había escrito varios libros sobre autismo y dictaba conferencias sobre educación inclusiva.

Marguerite Elisofon – conferencia AHANY (Autism)

Fue reseñado como delincuente sexual y se le restringió el acceso a cualquier computadora.

Dubin describe toda su experiencia como humillante y desventajosa. «No existe un tribunal encargado de procesados con discapacidad cognitiva o trastornos mentales. Los fiscales no admiten la opinión de psiquiatras en sus demandas y los jueces terminan por sentenciar basados en el extraño comportamiento que perciben de personas que están simplemente paralizadas de pánico.

Después de vivir esa odisea legal, recopiló historias de otros autistas sentenciados por diferentes delitos, que es muy seguro que cometieron por ingenuidad, alteración de su estado de ánimo o incomprensión de las normas sociales. Cuenta la historia de un joven autista que odiaba compartir celda y para lograr estar solo, inició un incendio que fue castigado con el aislamiento que buscaba. Esa medida desesperada sucede ante la ausencia de un sistema de comunicación que le permita decir «quiero estar solo».

Ni qué decir de las personas con autismo que en una escena donde se sienten perseguidos pueden huir y ser objetivos de la policía que detona sus armas, como ya lo hemos visto en las noticias. Dubin menciona que entre el 25 y el 50% de las personas que los policías matan tienen una discapacidad del desarrollo. Si además eres negro o latino, eres un target seguro. Así las cosas, el trabajo para educar a la fuerza pública es abrumador, pero necesario.

También es conocida la historia de Andrew Beasley, quien fue también condenado por tener pornografía en su PC y por el robo de algunos víveres en un supermercado. Sufrío un proceso judicial implacable donde ni siquiera los mejores especialistas pudieron salvarlo de ir a una penitenciaría. Allí su ansiedad, pensamiento inflexible y los rabietas repentinas, generaron graves golpizas y aislamiento deshumanizante. Adicionalmente fue muy escasa la atención médica y el acceso a la medicación que lo ayudaba a regular era muy precaria al punto de conducirlo a un intento de suicidio. Hasta el año 2020, Beasley  fue dejado en reclusión domiciliaria, luego de pasar nueve años privado de la libertad. Dice que lo peor fue entender que delatar te puede costar la vida.

Como consecuencia de todas estas historias, las personas con autismo que han sufrido privación de la libertad han escrito su experiencia para que otros puedan sobrevivir con mejores herramientas. Will Atwood, quien cumplió durante dos décadas varias condenas en prisión por consumo y porte de drogas, publicó el libro Síndrome de Asperger y la prisión: Guía de supervivencia. Podría ser un reo autista anónimo de no ser porque su padre es Tony Atwood, uno de los más renombrados investigadores del autismo en el mundo. Por su parte Nick Dubin aportó su testimonio en El autismo y la ley, mientras su padre Larry Dubin escribió Atrapado en la red del sistema penal y continúan dando conferencias.

¿Por cuáles delitos son sentenciados o llevados a juicio?

Muchas historias han sido recopiladas en sitios especializados en defensa de personas con discapacidad intelectual y otros trastornos cognitivos y mentales.

Lo curioso, en el caso del autismo, es que la gran mayoría de delitos son sexuales. Los testimonios son de adultos ingenuos que se dejan manipular por mujeres agresivas que luego los culpan de violación o por depredadores sexuales que luego de abusar de ellos los conducen a actividades sexuales delictivas con menores de edad. El acceso a pornografía infantil  es otro de los delitos recurrentes en jóvenes y adultos, como fue el caso de Nick Dubin.

Otros delitos que también están dentro de los que más comenten son sustracción de mercancía en supermercados, esto por decisión propia o en su mayoría utilizados por quienes saben de su ingenuidad. Agresión (casí siempre en defensa propia o de alguien a quien consideran que deben defender), conducción temeraria y negligencia, si están siendo cuidadores de familiares.

Los jueces y fiscales suelen observar en los indiciados su extraña conducta: evasión de la mirada, esterotipias, respuestas airadas o ausentes y evidente nerviosismo, entre otras. Sin conocimiento del autismo, la condición será un agravante más que un atenuante. Así le sucedió a Drew Harrison acusado de abuso sexual cuando un especialista le indicó al juez que su conducta pudo ser imititativa y no intencional. Este consideró que eso podría ser una forma de engaño o manipulación y constituía un peligro para la sociedad.

Ni hablar de los interrogatorios. Una persona con autismo no puede sobrellevar un sesión de preguntas donde ni siquiera se le deja procesar lo que le están indagando. La policía es implacable en esos escenarios y muchos han sido conducidos a la confesión de delitos que no cometieron a través de una ecolalia consecuencia del hostigamiento o agresiones verbales intimidatorias, sin mencionar las dificultades de comprensión de lenguaje que les impiden entender hasta la lectura de sus derechos al momento de la captura. 

Causas de las conductas delictivas.

Con intención o sin ella, las personas con autismo se meten en líos justo por las manifestaciones inherentes al autismo y los efectos en el entorno. Se han realizado algunos estudios acerca de las causas que relaciono al final de cada ítem. Es importante saber que no todos los autistas van a reaccionar como lo indican los estudios.

  • Se ha establecido que cuando una persona con TEA comete un delito, es probable que esté directamente relacionado con su autismo ((Cheely et al., 2012; Gunasekaran & Chaplin, 2012; Higgs & Carter, 2015).)
  • Un déficit en la empatía puede conducir a comportamientos desafiantes, la falta de empatía puede provocar que alguien con TEA malinterprete el comportamiento de otras personas. Si alguien por ejemplo dice “golpéame si eres tan valiente”, quizá la persona con TEA lo haga, claro está no en todos los casos, sumado esto a la literalidad. (r (Chesterman & Rutter, 1993; Kristiansson & Soerman, 1998; Murrie et al., 2002; Bjørkly et al., 2009)
  • Dificultades en la teoría de la mente que les impiden reconocer cuando están siendo agresivos o hicieron daño a alguien. No lo hacen por maldad sino por su dificultad de ponerse en el lugar del otro. (Baron Cohen, 1988)
  • Intereses restringidos que, al buscar satisfacer su obsesión, pueden llevarlos a sustraer objetos para su colección o, como sucedió con un paciente TEA provocar incendios solo por el interés que tenía en el fuego; otro más, obsesionado con una estación de radio en particular, cuando otra emisora local de radio religiosa interfería con la frecuencia de su radio se dirigió a la estación y la incendió. (Chesterman & Rutter, 1993; Barry-Walsh & Mullen, 2003; Allen et al, 2008).
  • Dificultad para ver las consecuencias de su comportamiento. encontraron que todos los sujetos con TEA de sus estudios de caso estaban sorprendidos por las reacciones que sus acciones evocaban en los demás y tenían dificultades para entender por qué ahora enfrentaban cargos criminales. Lo que también influye en la reincidencia de los delitos. (Barry-Walsh & Mullen)
  • Necesidad de encajar en el entorno social. La necesidad de hacer parte de un grupo u obtener aprobación puede conductir a obedecer instrucciones que conduzcan a un delito.
  • Reacciones a un entorno sensorial hostil o a situaciones impredecibles que terminan por salirse de sus manos. Como lo que le sucedió a Mathew Rushin, quien en un estacionamiento conducía su auto  ya para salir y alguien se le atravesó imprudentemente golpeándolo sin mucho daño, no obstante, Mathew entró en pánico y terminó conduciendo en contravía ocasionando un choque mucho mayor; aparte de ser autista, también es negro, lo que empeoró la situación.
  • Curiosidad. Causa de la mayoría de delitos sexuales.

El caso de los delitos sexuales es mucho más complejo.

Muchas personas con autismo se ven implicadas en delitos sexuales sin comprender las consecuencias de sus acciones, dadas sus dificultades sociales, las conductas repetitivas y los intereses restringidos. Pero también está su legítima necesidad de explorar su sexualidad.

En ese proceso de descubrimiento sexual, que para las personas típicas puede ser natural, las personas con autismo han sido restringidas, estigmatizadas, llevadas a la ignorancia y no les queda otro camino que buscar información en la web y allí se encuentran con uno de los mundos más turbios que puedan existir: pedófilos, proxenetas, pornografía infantil, agresividad sexual, etc.  Si nadie les instruye sobre el riesgo de esas prácticas, aunque sean respetuosos de las reglas, no comprenderán que están mal simplemente porque nadie se los dijo.

“…nuestro hijo no es un criminal. No posee una mente criminal. Simplemente es una persona que nació con una discapacidad del desarrollo que le generó una gran dificultad para comprender los matices, las áreas grises, las complejidades de su sexualidad. Quería tanto ser parte del mundo neurotípico, pero no nació con la capacidad de participar en él. Entonces, dirigió su mente vulnerable a un mundo que sí entendía. El mundo cibernético…”

Muchas personas con autismo aprenden a expresarse romántica y sexualmente a través de libros de autoayuda como lo describe Stephen Shore (Activista del autismo): “Basado en mi investigación”— dice— “sabía que si una mujer te abraza, te besa y te toma de la mano al mismo tiempo, quiere ser tu novia”, si estas señales se malinterpretan o se toman literalmente podría estar frente a una práctica de acoso. De la misma manera, la ambigüedad del lenguaje y lo poco directo que se suele ser en el cortejo pueden conducir a malinterpretaciones o problemas legales.

El aspecto sensorial también conduce a escenarios riesgosos. El gusto por las texturas y las sensaciones como detonantes de conductas sexuales delicitivas se han convertido en objeto de estudios científicos como el realizado por INSAR (International Society for Autism Research), Problemas con el procesamiento de información sensorial en delincuentes sexuales con un trastorno del espectro autista,

“El objetivo de este estudio fue explorar el papel del procesamiento anormal de la información sensorial en la vida de los pacientes forenses con TEA que cometieron delitos sexuales.Los pacientes encuestados experimentaron varios tipos de procesamiento de información sensorial anormal. La hipersensibilidad visual, táctil y auditiva fueron las más prevalentes. Cinco pacientes tuvieron problemas con el filtrado de múltiples estímulos sensoriales o con la integración de los mismos. Siete de los ocho encuestados experimentaron problemas graves como resultado de su procesamiento sensorial anormal. Los problemas que afectaron negativamente sus relaciones sociales fueron los más mencionados…Cuatro de cada ocho pacientes describieron una relación entre estos problemas sensoriales y sus delitos sexuales”

También existe un fenómeno llamado “desviación falsa” originada por las dificultades en la teoría de la mente. Por ejemplo, personas con autismo que empiezan a perseguir a chicas con el fin de cuidarlas, no de agredirlas, ellos no saben que su conducta se puede traducir en una visita a la estación de policía.

Consecuencias a largo plazo de las conductas delictivas.

Ser sentenciado por una conducta delictiva de cualquier tipo, puede ser una sentencia para toda la vida, literalmente. Las penas por acoso sexual, por ejemplo, en muchos países, va desde los veinte hasta los cincuenta años de cárcel y quedar registrados en la lista de depredadores sexuales (como sucede en Estados Unidos).

Pero vamos a hablar en contexto de inocencia. Que una persona con autismo se encuentre privada de la libertad es solo una parte del problema. El historial delictivo afecta la posibilidad de ingresar a una universidad, adquirir una tarjeta de crédito o a una vivienda. A muchos se les restringe el uso de computadora de por vida, lo que resulta en una especie de muerte social.

Las familias en estos casos terminan con hijos adultos en casa, sin importar que tengan capacidades intelectuales, muchos de ellos con estados depresivos, intentos de suicidio y conductas autistas exacerbadas.

“Ya hemos tenido que mudarnos dos veces debido a restricciones de residencia. No puede vivir de forma independiente, tuvimos que vender nuestra casa. No pudimos encontrar a nadie que nos alquilara. Compramos uno que por ahora es aceptable para las restricciones. Vivimos con el temor constante de que alguien nos diga que ya no podemos  vivir aquí. Quiero tener una casa. Quiero saber que lo cuidarán cuando nos estemos. Trabajamos en esto durante 26 años. Mi hijo se esconde, está aislado. Tiene miedo, no puede entender la situación y apenas puede leer. Funciona como un niño de 10 años”

Recomendaciones de padres y personas con autismo.

Después de todo esto que familias y personas con autismo han vivido como una pesadilla que jamás pensaron fuera a sucederles, se ha extractado mucha sabiduría, consejos, recomendaciones y gritos desesperados para que nadie pase por lo mismo.

  • Lo principal, según los padres, es no mantenerlos en una burbuja ajenos a la realidad del mundo. Nadie va a tener compasión con ellos por el solo hecho de tener autismo. El sistema terapéutico parece centrarse en la infancia de juegos, habilidades y algunas normas sociales, pero se obvian enseñanzas prácticas que conduzcan a la conciencia de sus propias acciones, a las causas y consecuencias sociales y legales. Esa es una materia que se olvida.
  • Las personas con autismo que están recluídas piden a las familias y a la escuela que permitan a sus hijos y alumnos acceder a una educación sexual más allá de la masturbación o la anticoncepción. La enseñanza debe extenderse a temas como reconocer el abuso sexual, el acoso o el riesgo de la pornografía. “Creen que somos tan ingenuos que jamás llegaremos a ese tipo de temáticas. las personas en el espectro a menudo terminan aprendiendo guiones y normas sexuales de fuentes como la pornografía, donde pueden sentirse apreciados e incluidos”
  • Otros autistas convictos piden a sus compañeros de condición aprender a frenar sus impulsos, sobre todo de ira: “piénsenlo mucho…PAREN! antes de reaccionar” es lo que aconseja un hombre con TEA condenado por asesinato. (Allen et al, 2008)
  • Las familias recomiendan, así mismo, hacer acompañamiento a sus hijos sobre todo en la edad adulta. Queremos que sean independientes, pero también necesitan ser alertados sobre los riesgos de cada día.

¿Qué se está haciendo en el mundo para evitar situaciones delictivas en personas con autismo?

Se han creado estrategias que generen entornos no vulnerables económicamente, esto por los hurtos en supermercado cuando las personas con autismo no tienen como comprar su propia comida. Sistemas de asistencia alimentaria y trabajo social pueden ser la solución, dada la dificultada para que puedan acceder a un empleo.

Empleados gubernamentales, profesores, investigadores, psicólogos, psiquiatras, abogados y personas con autismo, se han unido en redes de apoyo jurídico. Cada país tiene su modelo de defensa legal gratuita. Si no, es necesario crearlo.

Activistas han luchado por sensibilizar y humanizar todo el engranaje judicial; desde el policía, hasta los fiscales y los jueces que sentencian. Es necesario que conozcan sobre autismo y que no los consideren, como actualmente, un peligro para la sociedad.

Finalmente, se convoca a los activistas de la neurodiversidad a que no ignoren estos temas por miedo a la estigmatización, que no creen imaginarios poco realistas de la condición autista dejando en la sombra realidades más posibles de lo que imaginan.

Para terminar…

Quedan por fuera muchas dudas, como por ejemplo, ¿Qué sucede con los estudios en mujeres con TEA? ¿Qué pasa con los delitos cibernéticos tan famosos dentro de la población autista? ¿Por qué a las familias no se les forma en leyes que puedan proteger a sus hijos? ¿Por qué solo hay testimonios de EEUU y ninguno de Latinoamérica?

Cuando comencé a escribir este artículo no pensé en extenderme más de lo necesario, pero es uno de los artículos más extensos que he redactado. Recibí ayuda de personas con autismo, padres y madres interesados en el tema y me apoyé en información que en su mayoría está en inglés. Existe muy poca información local.

La idea es ser conscientes de los riesgos legales que enfrentan las personas con autismo, cualquiera sea su nivel de funcionalidad. Nuestros pequeños crecen y se tendrán que enfrentar a un mundo que dista mucho de comprenderlos, es momento de ver el futuro con valentía y honestidad, entrenar, en todo el sentido de la palabra, a nuestros hijos para ser guerreros cautelosos, sabios y empoderados. Su futuro depende de nosotros.

Bibliografía:

INSAR, International Society for Autism, Montreal Canadá. Problemas con el procesamiento de información sensorial en delincuentes sexuales con un trastorno del espectro autista que reciben tratamiento en una clínica psiquiátrica forense. un estudio exploratorio cualitativo.

Psiquiatría Forense y autismo. W. Radius 1 , S. Lammers 2 , R. Bosch 3 y JW Hummelen 4,5 , (1) Psiquiatría forense, GGNet FPA ‘de Boog’., Warnsveld, Países Bajos, (2) Psicología clínica, Universidad de Nijmegen, NIjmegen, Países Bajos, (3) psiquiatría forense, GGNet FPA ‘de Boog’, Warnsveld, Países Bajos, (4) Derecho penal, Rijksuniversiteit Groningen, Groningen, Países Bajos, (5) Universidad de Groningen, Groningen, Países Bajos

Evaluación de un instrumento de detección de trastornos del espectro autista en reclusos. Robinson, L, D.Spencer, Michael

Testimonios tomados de:

Legal Reform for the Intelectually & Developmentaly Disabled. LRIDD

Melinda Wennwe para Slate: https://slate.com/news-and-politics/2019/07/autism-first-time-sex-offenders-law-awareness-policy.html

Cheely, C. et al., 2012. The Prevalence of Youth with Autism Spectrum Disorders in the Criminal Justice System. Journal of Autism and Developmental Disorders, pp. 1856-1862.

Chen, P. et al., 2003. Asperger’s disorder: a case report of repeated stealing and the collecting behaviours of an adolescent patient. Acta Psychiatrica Scandinavica, pp. 73-76.

Chesterman, P. & Rutter, S., 1993. Case report: Asperger’s syndrome and sexual offending. The Journal of Forensic Psychiatry, pp. 555-562.

Allen, D., Evans, C., Hider, A. & Peckett, H., n.d. Asperger and Offending Behaviour.

Podcast Barry Prizant:

www.awares.org/pkgs_files/librarydoc_623.ppthttps://uniquelyhuman.com/2021/07/30/autism-and-the-criminal-justice-system-a-conversation-with-nick-dubin/?fbclid=IwAR3E8OYgHUNHUMv4iIfwNvqEZCtN75vXSuOR9DHaayxzBi5x6rCqhIyB868

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4 comentarios en “RIESGOS LEGALES DEBIDO A LAS MANIFESTACIONES DEL AUTISMO DE NUESTROS HIJOS. ¿ESTAMOS PREPARADOS PARA ESO?

  1. Geracina

    Es un tema que preocupa mucho, mi muchacho tiene 17 años. 1. 80 m de estatura más que el promedio nacional, y aquí como en otros lugares no les tienen ni paciencia ni compasión a los hombres grandes. No me gusta pensar mucho cómo le irá cuando sea adulto y tenga que salir sólo, desde hace varios años venimos preparándolo para que en caso de que tenga que lidiar con la policía intente mencionar que es autista y muestre el carnet de discapacidad.
    Todo lo que has escrito me da material para hablarlo con él y prepararlo para prevenir en parte experiencias desagradables. Gracias

  2. Lorena Velasquez

    Hola, el universo ha traído tu blog a mí. Quisiera saber si tienes o participas de algún grupo de padres. En realidad tu relato me ayuda en muchos temas, soy mamá de Julián que fue diagnósticado con Asperger. Han sobrevenido otros temas respecto a su salud. Bendiciones.

  3. Si … también me metí en líos … imitando cosas que vi hacer a mi hermano mayor.
    Si aquello que hice hubiera sucedido hoy en día habría sido una desgraciada noticia a nivel nacional …
    Sin embargo solo quería ayudar a mis compañeros de clase … en lugar de ir junto a los demás para animar al equipo … hice lo peor que podía hacerse.
    Al día siguiente alguien me preguntó si había sido yo y rápido lo reconocí.
    En casa, los insultos de loco ya normalizados, golpes en la cabeza, vergüenza, culpa.
    ¿Cómo pude hacerlo? ¿En qué estaba pensando?
    En la escuela más insultos, más golpes y escupitajos delante del profesorado que no movió un dedo.
    Aquel día supe que mi padre tenía razón. Estaba loco de remate y sin remedio.
    No fui capaz de suicidarme. Visualicé todo lleno de sangre y eso me detuvo.
    Cuántas veces he deseado haberlo conseguido, haberlo intentado al menos …

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