TAQUIPSIQUIA Y AUTISMO: CUANDO LOS PENSAMIENTOS SE VUELVEN CAOS.

Siempre que se piensa en autismo como interés restringido y discursos obsesivos sobre temas muy específicos, se descarta la posibilidad de otro tipo de expresiones de ese discurso donde el caos y el bombrdeo de ideas genera lo que se llama Taquipsiquia.

La taquipsiquia define al trastorno ocasionado por la aceleración patológica de la actividad psíquica o de pensamiento, donde puede o no aparecer verborrea o desecadenar la fuga de ideas que tiene su propia definición.

La fuga de ideas o pensamiento ideofugitivo consiste en una acelearación de las ideas por asociación o algún estímulo externo sin llegar a concluir ningún tema haciendo del discurso algo incomprensible tanto para quien lo genera como para quien lo escucha.

Ambas, tanto taquipsiquia como la fuga de ideas están incluidas dentro de las alteraciones del pensamiento que también afectan la percepción del tiempo. Al afectarse la percepción del tiempo el individuo puede sentir los sucesos muy lentos (bradipsiquia) paralelamente a su veloz pensamiento.

¿QUÉ SIENTE UNA PERSONA CON TAQUIPSIQUIA?

Físicamente… Al estimularse la médula suprerrenal se produce adrenalina con sus comprobadas consecuencias: Aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la presión arterial, dilatación de los bronquios, pupilas dilatadas y subida de glicemia. Motrizmente hay torpeza, insensibilidad al dolor y alteración de la percepción visual.

Psicológicamente… la primera evidencia de que la persona está pasando por un momento de taquipsiquia es la alteración de la percepción del tiempo y visión de túnel. Puede pensar que han transcurrido cinco minutos de monólogo cuando solo lleva un minuto de imparable verborrea. Posteriormente cuando cesa el trastorno se evidencia un agotamiento, sensibilidad emocional y depresión.

Sé que son un montón de conceptos y de ideas que pueden parecer no tener relación con el cuadro de autismo como nos lo han mostrado desde siempre. Pero resulta que no solo por las características individuales del sujeto, sino también por el tratamiento que a lo largo de su vida a recibido por su condición, la transformación de un pensamiento monotrópico e hiperenfocado se puede convertir en un caos de pensamiento donde se afectan muchos aspectos que no son contemplados por los expertos.

PERO, ¿POR QUÉ SUCEDE ESTO?

Las investigaciones creen que tiene dos orígenes: la medicación y los estados agudos de estrés.

Ciertos medicamentos antipsicóticos pueden alterar la química frágil del cerebro y pues esa es su función (en palabras de un psiquiatra al que le pregunté por los efectos de la medicación psquiátrica, y continúa…), personas que han sido medicadas desde edades muy tempranas y cuya prescripción ha tenido modificaciones incrementales por resistencia, pueden desarrollar patologías asociadas a la bipolaridad o la esquizofrenia.

En segundo lugar, el autismo viene casado de por vida con la ansiedad (quién diga que el autismo no le causa ansiedad, es mejor que reevalúe su diagnóstico) y genera cuadros de trastorno de estrés postraumático y conducta de huida, similares a los que experimentan las personas en situaciones de extremo riesgo o soldados en el frente de batalla. Adrenalina a full demanda.

Una tercer causa se investiga y es el uso indiscriminado de componentes del cannabis o CBD, tan promocionado para tratar el autismo. Si bien es cierto que ayuda en algunos casos para trastornos de sueño, existen otras particularidades que pueden exacerbarse por el uso de cannabis experimental.

¿CÓMO AYUDAR?

Para no conceptualizar tanto el asunto que tiene muchísimo más de lo que alcanzo a compartir acá, se debería manejar como un estado de ansiedad:

  • Desviar la atención a otras actividades que generen serenidad como una caminata o sentarse a contemplar el paisaje EN SILENCIO, para desacelerar la mente.
  • No es recomendable, sobre todo para las personas con autismo, permitirles que su vía de escape sea la computadora. La cantidad de estímulos que se generan allí empeora el asunto.
  • Conciencia de su mente. Ser consciente de sus pensamientos y de cuando se está alterando la percepción del tiempo es un ejercicio difícil pero muy útil. Crear señales personales de alerta ayudarán a bloquear el proceso antes de que se salga de control.
  • Pedir ayuda profesional. Existen psicólogos clínicos que separan el diagnóstico de la persona (que sí, que los hay) y manejan estas dificultades desde el individuo y no desde manuales. Le enseñará técnicas de respiración y de autocontrol vitales.
  • Si la persona tiene la posibilidad de apoyo afectivo, alguien que le diga: “Para! que empezaste a ponerte mal” será de gran ayuda.
  • No juzgar ni burlarse. Parece una recomendación que sobra, pero si algo he visto es la crueldad de quienes rodean a las personas diferentes.

Es curioso como las personas con autismo no son conscientes de tales estados de pensamiento, no saben expresarlo en sus propias palabras porque hasta la definición de lo que sienten está estrictamente demarcado por la literatura científica que no se arriesga a explorar otras variantes de las características del autismo que salen de lo típico.

Aunque este tipo de trastornos no es habitual en los niños, si podrían aparecer como síntomas de un TDAH asociado y en adultos como una bipolaridad o como psicosis subclínica.

Tanto a la neurología como a la psiquiatría y la psicología, les falta ahondar en terrenos que no creen posible asociar con el autismo. Sería bueno que escucharan o leyeran tan solo las consultas que en foros casi clandestinos (donde las personas con autismo no son juzgadas) cómo personas dentro del espectro exponen casos personales de sensación de alteración de la percepción del tiempo o verborrea incontrolable o caos mental.

La verdad tampoco lo dirán a su médico porque la consecuencia será medicación, que no creo sea innecesaria o perjudicial del todo, pero que deja de lado las razones, los motivos y sobre todo, olvida que el cerebro es una máquina maravillosa que nadie  ha comprendido en dimensiones más allá de lo obvio.

Fuentes:

https://psychology.wikia.org/wiki/Tachypsychia#Papers

Colonnese, Francesca Kathryn, Experiencias temporales revisionistas: cómo el reconocimiento de la taquipsiquia en verso altera la interpretación, 2019

Laurent, K, Billieux, J. Los efectos y riesgos asociados a la mefedrona y la metilona en humanos

Dirk B, Diccionario de alucinaciones

Un comentario en “TAQUIPSIQUIA Y AUTISMO: CUANDO LOS PENSAMIENTOS SE VUELVEN CAOS.

  1. Guay la entrada, Angela.

    Cuando empecé a leer me dije: “A ver si esto lo estoy viviendo yo o no es mi caso.”
    Y de alguna manera, probable que leve, sí que debe sucederme algo de eso no porque sea consciente, sino porque alguien me manda parar. En general mi esposa pero durante el diagnóstico sé que me sucedió porque también me mandó parar, salir de mi rollo para volver a la actividad y me sentí raro, mal, no sé. Lo reflejó en el informe. Además me dejó estar a solas un rato después.

    No somos conscientes de muchas cosas que a los demás les llama mucho la atención. Eso me cabrea, no poder controlar y no saber cuándo parar o cuánto puedo continuar o si puedo empezar otro tema.

    Y recuerdo un día en especial haberme cruzado con una persona que llevaba un botellón bajo y barrigudo de hidrógeno líquido de laboratorio de una facultad a otra. Tuve una pequeña, creo que breve conversación con él. Luego, tuve un presentimiento extraño que me llevó a reconstruir la situación para averiguar si hice o dije algo incorrecto y me di cuenta de que había estado cambiando de tema. No había coherencia … qué frustrante. “¿Qué habrá pensado de mi?” De las pocas veces que me he dado cuenta. Me puse rabioso, me dí con el puño en la cabeza y me sentí … loco, como decía mi padre siempre.

    Recientemente estaba tratando de resolver un problema y entré como en un pensamiento circular, por ponerle nombre y creí que moría o perdía el conocimiento. Hasta se me revolvieron las tripas … ay Dios. Qué cosas.

    Y me encanta que lo digas. Esto: “… tampoco lo dirán a su médico porque la consecuencia será medicación, […] que deja de lado […] los motivos y sobre todo, olvida que el cerebro es una máquina maravillosa que nadie ha comprendido en dimensiones más allá de lo obvio.”

    Porque esa máquina maravillosa me parece en extremo delicada para meter dentro productos químicos. Tampoco estoy del todo en contra de la medicación. La odio solo, pero los demás sabrán su caso. A mi en concreto me quedaron (que sepa) como tres mini-secuelas menos extremas que mientras estuve medicado con una combinación de mirtazapina y venlafaxina.

    Terminé por mi cuenta con los fármacos. El psiquiatra dijo que era inestable y debía tomarla de por vida para evitar recaídas. Entonces no tenía diagnóstico TEA y probable que para ellos, como para muchas otras personas excepto expertos/expertas en autismo, no soy una persona con TEA ni de alto ni de nada … “esquizotípico” escribió a los 15 minutos de hablar conmigo el día que me conoció.

    Al suspenderla, decía, se me pasó el problema para hacer pis (problema que al psiquiatra le servía de befa). Mi próstata estaba horrible y el tema mejoró bastante al retirarla aunque desde entonces no sé si voy a hacer de vientre o voy a orinar y tengo que sentarme siempre por si acaso me cago encima.
    (Ay, perdón por la vulgaridad)

    Además, tuve fuertes convulsiones al iniciar el sueño donde me mordía tremendo la lengua y hasta los dientes parecieran quebrarse por no decir el cuerpo entero y el pateo o los calambres. Aprendí a colocar la cabeza y la boca. No puedo imaginar lo que sienten quienes padecen epilepsia. Ya no me muerdo, pero no me libro de una o dos de esas convulsiones menores desde entonces que hacen las delicias de mi esposa. Y no son las clásicas del ensueño cuando tropiezas. Estas aparecen antes que aquellas.

    Y una más, me entraban ataques de bostezo en X situaciones (subir al bus cuando va vacío) y también ahora, menos intensas.

    Así que sí, aun siendo adultos nuestro cerebro cambia y se adapta si se le trabaja el tiempo suficiente con algún medicamento, no sé si con las terapias psicológicas también. Por eso tengo pánico a la medicación mental. Estupenda para muchos casos concretos, claro.

    Conste que llevo una hora y media escribiendo, corrigiendo, organizando y tratando de hacer coherente este comentario con el menor número de palabras mal escritas.

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