EL AUTISMO EN EL ANTIGUO EGIPTO. SÍ, EN EL EGIPTO DE LOS FARAONES.

faraoncito
Abayomi corría por las calles estrechas de la villa cada mañana, se detenía frente a la muralla y saltaba repetidamente agitando sus manos.
Cuando su madre lo alcanzaba el éxtasis de Abayomi se rompía en un llanto irrefrenable que retumbaba como una tormenta de arena. Prácticamente lo arrastraba entre las miradas aterradas de sus vecinos que no terminaban de acostumbrarse al extraño niño.
Los rumores aseguraban que la madre no se consagró como debía ser a Tueris y quedó desprotegida durante su fecundidad, otros que quizá alguno de los miembros de la familia profanó el nombre de Knum y fueron castigados a través de su vástago.
Ninguno de los sacerdotes obtuvieron resultados sobre la difícil vida de Abayomi aunque usaran los mejores aceites, inciensos y consagraciones a Isis y Horus.
Seguían pasando noches en vela y les impedía salir a las procesiones a Lahun dadas sus verbalizaciones incoherentes que desacralizaban el culto.
Pero la madre de Abayomi se esperanzaba en la lluvia y la invocaba pronunciando el nombre de su hijo, quien con asombro al ver humedecerse poco a poco la arena dejaba de correr, saltar y llorar para arrojarse emocionado al suelo y dibujar con sus dedos y al detalle lo que veía cada mañana a través de la muralla con extremada precisión.
Uno de los ingenieros de las pirámides pasando un día por la villa se quedó observando maravillado al pequeño, acercándose a su madre le pidió licencia de hablar con el padre de Abayomi, necesitaban a alguien con esas habilidades en el valle del Faraón.

Aunque el término autismo es relativamente reciente, la existencia de la condición bajo otros nombres y explicaciones se remonta incluso hasta el Antiguo Egipto, donde los niños que “lloraban mucho” eran tratados con Latex de adormidera, una mezcla entre opio y morfina, el primer ansiolítico recetado a niños.

Todas las enfermedades mentales se consideraban producto de posesiones, castigo divino o hechicería. Así que su tratamiento consistía en uso de hierbas medicinales e “incautaciones” que consistían en una cadena de palabras que debía pronunciar el mago (médico) textualmente a fin de que su potencia no fuera anulada.

Pero el tratamiento no se quedaba allí, pues los sacerdotes consideraban que la afectación mental mejoraría al realizar actividades recreativas como bailes, canto comunitario y pintura. Aunque no se lograra su curación, por lo menos se lograría un cierto sentido de normalidad. 

Dos papiros, el de Ebers y el Smith, (llamados así por quienes los descubrieron) documentan tratamientos de enfermedades de todo tipo, específicamente en el “Tratado del Corazón” interviniendo históricamente por primera vez el tema de enfermedades mentales como la depresión o la demencia (donde por muchos años fueron categorizadas las personas con autismo antes que Kanner y Asperger le dieran justa clasificación). Para los Egipcios faraónicos el corazón y la mente eran una misma cosa.

La familia se constituía en el pilar fundamental para el tratamiento evitando el confinamiento y el aislamiento. Los hijos eran considerados miembros valiosos de la comunidad y sus habilidades ponderadas por sobre sus rarezas.

Nunca fueron tratados con crueldad, sí con mucha consideración y en ocasiones como mensajeros de los dioses. Se les proveía de cuidados y es que en una civilización donde la magia y el misticismo era importante, la visión que se tenía de las personas diferentes distaba de la tan hoy común patologización.

En consecuencia, no se puede negar que el autismo estuviera presente en la evolución humana en todos sus periodos e incluso es posible que Keops o Kefrén o Micerinos existieran gracias a la mente singular de un niño extrañamente prodigioso.

BIBLIOGRAFÍA

RODRIGUEZ, I., (2017). Investigación Sobre El Papiro de Ebers.

FOERSCHNER. A, (2010). La Historia de la Enfermedad Mental. Enquires Journal.

DEL CASAL, B., (1995). La Droga del Antiguo Egipto.

REEVES, C., (1997). Egyptian Medicine. Shire Egyptology

OKASHA, T., (2011). Overview of the family structure in Egypt and its relation to Psychiatry. International Review of Psychiatry.

ESTEVES, A., (2015). El interesante Papiro de Evers. Blastingnews

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4 comentarios en “EL AUTISMO EN EL ANTIGUO EGIPTO. SÍ, EN EL EGIPTO DE LOS FARAONES.

    1. angelaco

      Imagina poder escuchar a un autista sobreviviente a ese horror. La historia vista desde los ojos de las personas autistas es necesaria y bastante interesante.

  1. pedrocadejo

    Wow!!….Que belleza de artículo! Indudablemente conocer la historia nos ayuda a no repetirla pero también a aprender a rescatar muchos valores y creencias que el cientificismo de nuestra civilización occidental ha perdido. Todo lo que sabemos y de lo se jacta la sociedad moderna tiene sus bases en todo lo que nuestros ancestros hicieron, dijeron y pensaron. Incluso la magia.
    Felicidades por el artículo tan fresco. Y el cuento del principio es enternecedor. Gracias!!

    1. angelaco

      Gracias Cadejo, es como por llevar esa historia más allá del momento de inflexión por allá en la segunda guerra mundial. Quizá buscamos en los extraterrestres la genialidad que ancestralmente han tenido las personas genialmente diferentes. Un abrazo hasta Guatermosa.

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