AUTISMO Y SU LENGUAJE: DISRUPTIVO, LEVE Y PRE-VERBAL.

179.700.000 resultados reporta Google en una fracción de segundo cuando introduces la palabra autismo, sumando inglés y español, supera al TDAH y al síndrome de Down. Así que estamos frente toneladas de bits de información en todos los idiomas, o sea, desconocer el autismo es un síntoma de voluntaria ignorancia.

A todo esto se suman las nuevas palabras para referirse a lo que antes se llamaba por otro nombre. Ya no es maleducado sino disruptivo, ya no son rasgos sino levedad, ya no es no verbal sino pre-verbal, ya no es terapia sino intervención. No hablemos de neurodiversidad, capacitismo e inclusión, palabras políticas que incendian redes sociales.

Disruptivo. Si le preguntamos a un maestro pensará en interrupción de su clase, si le preguntamos a un profesional de la salud lo define como  ruptura brusca o interrupción de un proceso. En el entorno tecnológico se refiere a la introducción de una invención favorable a la evolución, como la computadora. Pero al llevarlo al autismo toma un significado negativo. Disruptivo que entorpece, una anomalía que interfiere, un elemento que produce caos.

Leve. Ligero, imperceptible. Un término para alivianar algo que no es de vital importancia o de poca intensidad. Al aplicarlo al autismo trae un implícito “no es tanto” “apenas si se nota”, como si el autismo fuera por algún lado “leve”. No conozco hasta ahora ningún caso de autismo leve, aunque sí vi algunos rasgos de autismo. Para mí autismo es autismo sin leve porque para nada es liviano, ni ligero.

Por último, Pre verbal. Ese me gusta. Da algo así como una anticipatoria esperanza que a través de esa boquita salgan palabras en algún sorpresivo momento. No verbal sonaba al nunca, al jamás, dicen las familias. Pre-verbal me suena también a tensa espera, como a que algo se arregle, se solucione y la conversación del desayuno por fin sea un sueño hecho realidad. No verbal era devastador, necesitaban ilusión y el pre-verbal, así como el leve, es un lenguaje más amable. La supremacía de las palabras por encima de la comunicación.

¿Estamos aligerando el autismo a través de nuestro lenguaje? Y a la vez ¿Lo volvemos disruptivo? Siento que la netiqueta nos ha llevado a la ambigüedad, a sofisticar el lenguaje y malinterpretar una seria condición (o trastorno, ese es otro inútil juego de palabras).

Cuando escribo algún post me llegan correcciones que son bienvenidas, curiosamente esas que me actualizan me llevan a cuestionar o quizá a desafiar el antiguo lenguaje que llamaba a las cosas por su nombre. Igual el lenguaje es flexible y esta mente neurotípica o normotípica sigue aprendiendo, aunque odie y no lea un artículo que tenga “todes” Ni “e”,  ni @ reemplazando las excluyentes vocales a y o. Lo siento, pero tengo mis límites.

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8 comentarios en “AUTISMO Y SU LENGUAJE: DISRUPTIVO, LEVE Y PRE-VERBAL.

  1. rossanabessu

    Sin duda el lenguaje es un poder, y cada palabra se ve cargada de ese poder, por ello la interpretación es muy importante, e incluso el tono, la musicalidad de la palabra nos dice, nos refiere. El autismo, es autismo y cada uno es diferente. Lo leve implica comparaciones, que nos lleva siempre a los promedios, a lo que se considera que debe ser. Mi hijo es autista, creo que yo también lo soy, a mi me ayudó a sobrevivir ,sin necesidad de encajar en promedios, la obsesión a los libros, hoy soy escritora, catedrática, lexicógrafa (continuo con mis libros). A mi hijo le fascina la música, por ello le encantan los slogan, y esas frases hechas artísticamente con un poder de manipular con un buen ritmo le encantan y las ha coleccionado y se las ha aprendido y las aplica a otros momentos en los que le son efectivas. Si le digo dejé ordenado él me contesta «para vivir mejor»(slogan del almacen curacao), entonces aprovecho sí para vivir mejor y ser feliz. entonces ya tiene una oración nueva. Y por supuesto luego nos reimos porque ambos sabemos que en medio esta «la curacao». Lo más importante es comprendernos para poder comunicarnos.

    1. Me encanta esa preciosa complicidad entre tu hijo y tú. Me fascina vuestra felicidad compartida: me uno a vuestras risas.
      Desde luego que el lenguaje es un poder. En todos los sentidos. Y cuanto mejor se aprenda a manejar más favorables son las posibilidades y los resultados.
      Perfecto que amplíes y hables de todos esos «extras» como la musicalidad, la interpretación o el tono de las palabras. Y podríamos añadir más poder si sabemos con quién hablamos o intuimos con acierto hasta dónde podemos llegar en función de la/el o los interlocutores. Y que no es lo mismo mantener una conversación que dar una conferencia. O que también es necesario saber escuchar, que es mucho más difícil que oír.
      Hay tantas opciones y detalles… y es ahí donde quería llegar dándote la razón, porque aunque me digan que manejo bien el lenguaje, me pierdo mucho en los «extras», pierdo fuerza en la rigidez, en el cuerpo a cuerpo, en los tiempos de respuesta, en los momentos de catatonia … son demasiados los elementos que intervienen.
      Estoy recordando una frase de este fin de semana. Íbamos por el parque el perro y yo ( Si, también me dicen que es él quien me pasea a mi ) así que empecé a localizar cuáles otros andaban por allí para saber si podría dejar suelto a mi compañero. Me dije «No hay costos en la mora». Bueno, pues no he parado de repetir esa frase. Al principio ni era capaz de decirla correctamente ( No hay moros en la costa ). Y disfruté como un enano cuando escuché a una locutora de radio decir: «¡ Que no panda el cúnico !»
      Las palabras son como magia difusa en gotas de rocío, ¿verdad?

      1. angelaco

        Fermin…Son nuestras las palabras y las moldeamos, les damos forma, alas o anclajes a nuestras cotidianas vidas. Tienen musicalidad como tu dices, tienen reververancia, es casi sinestésico. Las vemos, las olemos, les asignamos una imagen, sobre todo a los nombres. No te ha pasado que al nombre de una persona viene con su imagen asociada? Como que Victoria, por ejemplo, no lo asocias a ganancia sino a una pañoleta al viento? No imagino a las personas con autismo lo que las palabras juegan con ellos, con sus interpretaciones. Mi hijo decía una frase «no me patas miqui» que nunca descifré y sonaba tan bonita en su prosodia característica. Pensar las palabras … allí todo es diferente. Un abrazo virtual que es lo único que se permite en estos días de palabras feas y virulentas. Que todo esté bien por tu vecindario 😉

    2. angelaco

      Hermoso el lenguaje que desarrollamos, inventamos e improvisamos, desde la creatividad de nuestros hijos. Imagino a tu nene y te veo privilegiada de lo que quizá no verías si otra fuera la historia. Qué la levedad sea para elevar las palabras escritas entre nubes y nunca para describir la contundencia mágica de nuestros chicos. Un abrazo Rossana 🙂

    1. angelaco

      Decía hace unos meses, leve el sabor de vainilla de los helados de McDonalds. Si alguien es intenso y nada leve es una persona con autismo. Y no solo en el sentido de la condición, sino en la forma como ven la vida y la viven mejor que los… normales.

  2. Mago Góngora

    Muchos desconocemos el día a día que se vive con el autismo, sin embargo cada vez nos enseña a ser empaticos y comprender que hay mucho camino por delante! ❤️

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