LAS PERSONAS CON AUTISMO NO SON AGRESIVAS. A MENOS QUE NO TENGAN OTRA SALIDA.

Un gran porcentaje de personas con autismo pueden reaccionar de forma agresiva ante situaciones de las que no podemos establecer la causa. Algunos dirán erróneamente que es una característica más del autismo, otros lo atribuirán a la crianza y otros más a la falta de buena intervención —donde sí que tienen la razón—.

El autismo no es sinónimo de agresividad. Que quede claro. La agresividad es una manifestación de un entorno incomprensible e incluso amenazante. Y si vamos a buscar culpables, los primeros en la lista créanme no son las personas con autismo.

¿CÓMO SE MANIFIESTA LA AGRESIVIDAD EN UNA PERSONA CON AUTISMO?

Lo puede hacer contra sí mismo, contra objetos o en el caso donde se disparan las alarmas, contra personas. Puede ser un terapeuta, un compañero, pero en la mayoría de los casos es la mamá o el papá el blanco de su agresividad.

Por esto hay que evaluar y actuar en consecuencia. Todo en el autismo es un intento de comunicación, eso hay que grabarlo como un mantra, cómo la máxima del autismo.

Entonces atentos a estos diez puntos a tener en cuenta si tienes a un hijo o hija con autismo que de repente intenta o ha logrado agredirte físicamente.

  1. ¿TIENE FORMAS DE COMUNICAR LO QUE SIENTE?

La falta de control y la incertidumbre se vuelve inmanejable para una persona con autismo cuando no tiene una forma de comunicarse. Y las palabras no son la única vía. En muchos lugares del mundo existen personas con autismo que rompieron su silencio a través de sistemas de comunicación alternativos: apps, traductores de texto, pictogramas, lenguaje de señas. Habrá de buscarse el método que más se acomode al estilo cognitivo del niño, de la persona. Hoy en día no hay excusa para que una persona con autismo no pueda expresarse, comunicarse.

  1. ¿ES ESCUCHADO?

Pocos reconocen que el problema de comunicación de una persona con autismo a veces no es la persona con la condición sino un entorno que no lo escucha. Cuando no son escuchados no van a reaccionar a la primera. Tendrán que acumular suficiente frustración para descargarla con agresividad.

  1. QUIZÁ NO ES AGRESIVIDAD, ES TRISTEZA O ANSIEDAD.

Ser una persona con autismo no es sencillo, pero para nada. Antes de sacar conclusiones en torno a las consecuencias que manifiesta, debemos ver esos estados de ánimo imperceptibles y que muchas veces no desciframos. Pueden llegar a sentirse tristes ya sea porque reconocen que son diferentes y no encajan en ese, para ellos, incomprensible mundo; o llegar a estados de ansiedad por la misma razón o por esa anticipación al desastre y la incertidumbre tan constantes en sus vidas.

  1. ¿HAS VERIFICADO QUE NO SUFRA MALTRATO?

La forma de ser de las personas con autismo, su impulsividad, su curiosidad e incluso sin ninguna razón aparente, pueden llevarlos a ser objeto de maltrato. En algunos casos ese maltrato puede estar muy bien disfrazado en normas y reglas que se imponen sin su consentimiento (sí, las personas con autismo merecen saber el porqué de una regla), adicionalmente son tratados irrespetuosamente o son ignorados, humillados y segregados del grupo, lo que ocasiona que en ese nivel de relación dañina se generen estados de agresividad.

Si la persona con autismo no tiene como expresar que está siendo maltratado, expresará toda esa ira e impotencia contra la primera persona que encuentre o en la mayoría de los casos contra la persona con la que más se siente confiado.

  1. ¿SE LE HA INTENTADO ENSEÑAR A SER AUTÓNOMO Y VALERSE POR SÍ MISMO?

La falta de autonomía, de poder ejecutar sus actividades básicas por sí mismo es un detonante de eventos de agresividad. Si sumado a la dificultad de comunicación, tampoco puede abrir una botella de jugo, por ejemplo,  la frustración hará su aparición y nos encontraremos ante un escenario propicio para que rompa objetos o golpee a alguien.

  1. ¿SUS ACTIVIDADES ESTÁN POR DEBAJO DE SU POTENCIAL?

Por décadas el autismo ha sido juzgado bajo el filtro de la incapacidad y las limitaciones. Entonces tenemos a niños y jóvenes a los que se les dan tareas muy por debajo de sus capacidades. Y todos los días haciendo ese tipo de tareas que insultan su inteligencia termina por llevar al chico a desafiar la instrucción y negarse a hacer algo. Entra la autoridad del adulto, sea maestro o terapeuta, y la explosión emocional aparecerá. Pasa también con adultos con habilidades que no tienen nada que ver con trabajos para los que se sienten subvalorados y si le sumamos la imposición de esas actividades, la agresividad hará su aparición necesariamente como forma inadecuada de expresión.

  1. ¿SU ENTORNO SENSORIAL ES AMIGABLE?

El ruido constante de la lámpara de neón, el olor al desinfectante que se usa en la escuela, la ropa que está usando ese día, la luz que entra directa por la ventana del salón. Efectos acumulativos de una serie de estímulos sensoriales pueden llevar a hechos agresivos inesperados. Estar atentos a los entornos sensoriales aversivos es nuestro deber y más si no tienen forma de expresarlo.

  1. ¿SE LES RESPETA SU DECISIÓN DE DECIR “NO”?

Las personas con alguna condición suelen ser controladas y moldeadas de tal forma que el NO sea una opción prohibida para ellos. Tienen derecho a oponerse. Tienen derecho a negarse a hacer algo que no entienden o que simplemente no desean hacer. Pero en nuestro ejercicio de autoridad el respeto a decir NO ya está incluso etiquetado como Trastorno Oposicionista Desafiante.

  1. ¿LE TIENES UNA RUTINA ESTABLECIDA SE LA HAS MODIFICADO ANTICIPACIÓN?

Las rutinas… Nuestros chicos no sabrían moverse por el mundo sin las benditas rutinas y nosotros o las ignoramos o simplemente no las establecemos. Piden tener el control a través de ellas. Cómo no aferrarse a una rutina si les da predictibilidad y estabilidad. Rompe una rutina y si se está haciendo de manera sistemática, una explosión de ira lo invadirá, pero tendrá más que ver con el miedo que con la agresividad.

  1. ¿LO HAS LLEVADO AL MÉDICO?

La expresión de incomodidad, dolor o malestar es muy difícil para una persona con autismo. Siempre que los episodios de agresividad se intensifiquen o se hagan constantes una de las causas puede ser desde un dolor de muela hasta un dolor de cabeza, pasando por indigestión o simplemente una sensación inexplicable… si nos pasa a nosotros, porqué no a ellos? Acudir al médico es la opción más acertada para descartar cualquier problema de salud que esté conduciendo a momentos de agresividad.

  1. ¿TIENE TIEMPO LIBRE PARA EJERCER SU INTERÉS RESTRINGIDO? ¿TIENE PRIVACIDAD?

Todos los seres humanos tenemos derecho a momentos de libertad, de tiempo libre, de querer estar solos, de disfrutar esa soledad sin que estén todo el tiempo invitándonos a interactuar. He visto como a niños en el recreo los obligan a interactuar cuando lo único que quieren es sentarse a leer sobre su tema favorito en el rincón más lejano del patio. Nosotros llegamos con nuestras buenas intenciones y los sacamos de su momento personal. Si no tiene forma de estar solo o de tener tiempo para sus intereses, llegará el momento que explotar en ira sea su única salida.

RECOMENDACIONES.

Una persona con autismo expresará su frustración de la manera que tenga que hacerlo, tarde o temprano, ocasionalmente o más seguido de lo que podamos manejarlo. Entonces evitemos llevarlos al límite.

  • Dale formas de comunicación efectivas y consistentes.

  • Escúchale. Cuando ellos se sienten escuchados no tendrán que recurrir a la agresividad como forma de expresión de sus emociones y estados mentales.

  • Ten bien calibrado el detector de emociones. Verifica que no esté pasando por un momento de tristeza o por un estado de ansiedad que no pueda estar manejando.

  • Observa muy bien cualquier señal de maltrato. Enséñale a comentar cuando se sienta incómodo con alguien o con alguna forma en la cual se relacionan con él. Atento a eso. La agresividad es, en muchos casos, consecuencia de modelos agresivos.

  • Enséñale a ser autónomo a valerse por sí mismo. Cuando se siente autosuficiente y competente, la agresividad no será una forma de expresión.

  • Habla con los maestros y terapeutas. Observa qué actividades le son presentadas. Un chico con autismo tiene más capacidades de las que imaginamos. Y aquí no hablé de la sobreexigencia que también puede ser un detonante. Cuidado con los dos extremos. Sigamos su ritmo sin devaluarlos pero tampoco llevándolos al colapso por nuestras exigencias.

  • Cuida que los entornos sensoriales no sean aversivos. Indaga sobre su perfil sensorial y observa. Observa. Observa.

  • Permítele decir NO! Respeta ese derecho. Tampoco queremos que sea su salida favorita, pero darle cabida al NO! Le da poder, control y autoestima.

  • Establece rutinas claras y flexibles. A veces los inflexibles somos nosotros. Respeta esas rutinas y hazlo partícipe en su construcción.

  • Llévalo al médico y al odontólogo con regularidad. Si lo tienes medicado vigila la medicación y sus efectos adversos.

  • ¡Y por favor!!! Dale libertad de SER. Dale su espacio personal, no lo invadas. Deja que disfrute de sus momentos solitario o de esos intereses que todos ven como algo anómalo. En pocas palabras y me excuso si ofendo por mi expresión: NO LE JODAS LA VIDA!

IMPORTANTE!

La agresividad no puede ser definida en una persona con autismo como la definiríamos en otras personas. La agresividad puede ser un grito de auxilio, una señal de alerta, una forma de decir: AYÚDAME NO PUEDO MÁS!!

Luego de uno de esos episodios de agresividad pueden sentirse realmente muy mal consigo mismo y con los demás. No es nada personal, no te odia, no le caes mal. Te encontró en su camino y confía en que le ayudes. Enséñale que puede confiar en ti y le cambiarás el panorama.

A veces he visto como les exigen que se disculpen luego de un episodio de agresividad (noten que no usé la palabra conducta), y aunque no niego que deben aprender a ser respetuosos y considerados, nosotros deberíamos ser los primeros en pedirles perdón y ser considerados con ellos.

En el autismo nada es lo que parece. Tienes que ver más allá. No lo olvides.

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2 comentarios en “LAS PERSONAS CON AUTISMO NO SON AGRESIVAS. A MENOS QUE NO TENGAN OTRA SALIDA.

  1. ana

    Que barbaridad hacer tal afirmación sin ninguna estadística que lo avale, Una gran cantidad de autistas? sera una gran catnidad de madres que hablan por hablar, se aburren y dedican tiempo en crear falsos mitos.

  2. Inocencia Insfran

    Tengo un hijo de 22 años con Autismo, ahora enfrentamos nuevos desafios, necesito ayuda con materiales de lectura o que alguien con experiencia me escuche

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