¿Preferiría no ser madre o padre de una persona con autismo?

abrazos

Quiero cerrar este mes de concienciación sobre el autismo con las palabras de una persona a quien conocí primero por sus reflexiones como director de Disnnet Prensa – portal de divulgación social inclusiva y  luego personalmente en una charla sobre educación incluyente.  Es gratificante encontrarse con alguien tan sensible y respetuoso con la diversidad.  Es de esas personas necesarias e imprescindibles para apoyar esta lucha que libramos tantas familias. Gracias Hernando Ayala.

¿Preferiría no ser madre o padre de una persona con autismo?

Pienso que una madre o padre no sería el mismo ser humano, repleto de todos los aprendizajes, vivencias y experiencias, forjadas en el sacrificio de una lucha sin final como es la realidad del autismo, sin vivirlo  en una sociedad individualista, intolerante y sin capacidad de comprensión verdadera de la diversidad.

Supongo que esa misma madre o padre, no diría que preferiría no haber vivido la realidad de luchar al lado de un hijo con autismo, todos los minutos de su vida.  Siento ahí que por sobre todo el dolor y desesperanza  vivida, existe una convicción muy profunda de jamás borrar de su historia la naturaleza y existencia de esa persona que es parte de su integridad.   Por supuesto que no es deseable todo lo adverso e injusto que vive cada madre o padre, en el camino de la dignidad y derecho a la vida humana en sociedad, de cada hijo con autismo. 

Es seguro que estoy divagando sobre presunciones propias respecto de una realidad que es vista como asunto a evadir, sacar el cuerpo, evitar, por la complejidad y dificultad en comprender para quien no la vive.   

Mi idea a expresar en estas líneas, es admiración por esa capacidad humana de cada persona que lucha al lado de otra persona en condición de autismo. Un hijo.  Mi analfabetismo en el tema es tal cual el de la mayoría y  lucho por alcanzar la comprensión suficiente de esta realidad, para hacer periodismo integral con todos. 

Una sociedad con un modo de vida generalizado proclive a victímizar a los menos fuertes, en todo lo que pueda,  tiene infinidad de víctimas al margen del horrible mundo de la violencia armada.  Las violencias sociales, morales, psicológicas, son de una crueldad que la inconsciencia no advierte. 

Escucho decir cosas desapacibles desde el prejuicio o discrepancia mal llevada  y veo comportamientos que expresan dolor de vidas enteras, vivídas en esta  circunstancia, desde muchos puntos de vista sobre personas que luchan por los derechos de seres humanos con trastorno del espectro autista, definido en el abc como trastornos del desarrollo cerebral. 

Hoy quiero agradecer a madres de hijos con autismo, no he dialogado suficiente con señores padres de personas en esta condición,  ellas  quienes acogieron mi interés y compromiso por aprender algo de un mundo en el cual no he hecho inmersión desde mi oficio periodístico y aprendizaje humano. Es seguro que por el mismo prejuicio de todos,  temor de no ser capaz de comprender. 

Me quedo con todo lo bueno, digno de aprender, todas las actitudes superiores de mujeres inclusivas y por supuesto los hombres que las acompañan siempre y los que estuvieron en la experiencia de abril 24 de 2015 con Liga de Autismo, con Red de Padres de Personas con Autismo y con Fundación Rompiendo Barreras. 

A estas alturas del partido, en mi cronómetro vital,  todavía me permito vivir por emociones la motivación por asuntos difíciles de abordar y comprender.   La mitad maravilla de las mujeres en su dimensión intangible,  esa parte que no son sus átomos, es uno de los regalos y privilegios grandes que puedo disfrutar en este viaje asumido como misión vital.  Ejercer oficio periodístico, ayudar a comprender asuntos para todos.

Aproximarme a esta comunidad de luchadores por los derechos y la dignidad  humana, mi tema vital, es privilegio.   Sentir sintonía, empatía y conexión con mujeres admirables que deben hacerse escuchar, es una compensación muy grata. 

He vivido una experiencia nueva.  Repito, alcanzar sintonía con mujeres valiosas, valientes, inclusivas, con capacidad para escuchar y aprender, atentas, inteligentes, generosas, vivir instantes de su mitad maravillosa, es gratificante  sin medida. Si falta pudor en lo dicho, perdón.  Es mi admiración por seres humanos involucrados en el territorio de la grandeza que sé con más paciencia inagotable,  lograrán ser cajita de música para sintonizarse con todos los seres humanos que deban sintonizarse. Todos en sociedad. Misión superior. 

Tengo nombres de mujeres admirables en lo aprendido, pero los omito por equidad.  Ellas saben mi admiración y respeto. Espero decir cosas más serias, trascendentes y sustanciales sobre el tema, en próximas ocasiones.  Hoy he dado rienda suelta al encanto de lo nuevo. 

Perdón por las ideas equivocadas que pueda haber expresado en esta intervención. Sintonizado y atento a aprender, en plena empatía. 

Gracias de nuevo y espero poder expresar mejores ideas para aportar y aprender. 

Hernando Ayala M.  Periodista. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s