Habilidades preparatorias

lp_autismo_5_400Los niños con autismo por lo general tienen comprometidas 4 áreas que obstaculizan el aprendizaje: Atención, Seguimiento instruccional, Imitación y Discriminación.   Esto es lo que conocemos como Habilidades Preparatorias o Repertorio Básico.

ATENCION

Como muchos sabrán, nuestros niños tienen la atención muy dispersa y si la mantienen en una misma actividad es por tiempos muy cortos.   Esta habilidad creo yo es la mas importante de todas, pues sin ella difícilmente puede enseñársele algo al niño y de hecho, es lo primero que manejan las diferentes metodologías que existen, aún el Floortime del que se ha hablado tanto recientemente.

 El niño debe aprender a estar atento para poder así captar lo que le explique su maestro en la escuela o participar en la terapia que reciba.   Podríamos decir que sin atención, no hay aprendizaje o bien, éste se dará distorsionado al no haber asimilado todo pues su interés en esos momentos estaba en otra cosa.

 AUTOESTIMULACIÓN:   Además de considerarse una conducta inadecuada y que puede ser desencadenante de otras conductas (esto último según ABA), es un hecho que el niño que se está autoestimulando no está poniendo atención a lo que se le presenta.   Es por eso mismo que es recomendable trabajar la autoestimulación desde un principio.

 INTERÉS DEL NIÑO:   Algunas propuestas sugieren trabajar alrededor del interés del niño lo cual es un buen comienzo.   Aquí habría que considerar ¿hasta cuando?   El niño debe prestar atención a aquello que se le indique y no solo a aquello que le interese.

 Situemos por ejemplo el niño que está en salón de clases y que no prestará atención a la lección de matemáticas porque no es de su interés o el caso de que el padre le de indicaciones a su hijo en cuanto su seguridad (no meter las manos al fuego).   La atención por lo mismo debe obtenerse sin importar si es o no del interés del niño.

  SEGUIMIENTO INSTRUCCIONAL

 Uno de los principales problemas con nuestros niños es que no obedecen y/o no hacen aquello que les pidamos.   Esta habilidad es completamente necesaria para la mayoría de las metodologías.

No podemos afirmar que un niño es obediente porque obedece a veces, ¡el niño debe obedecer siempre!   La falta de esta habilidad tiene altas repercusiones tanto en su escolarización como en su seguridad.

 Un niño que no obedece instrucciones difícilmente será aceptado para escolarización, pues estará parado o haciendo otras cosas diferentes a aquellas que ha indicado la maestra.   Aún en un salón de educación especial, el niño que no obedece es relegado pues la maestra deberá decidir en dedicarse completamente a ese niño o atender a todos los demás (me imagino que todos conocen la respuesta, ¿verdad?).

 Igualmente, mientras que el niño aprende a reconocer el peligo, yo necesito que si se arranca corriendo hacia la calle transitada, el niño se detenga inmediatamente, no tengo tiempo ahí de buscar convencerlo.   Por cuestiones de la seguridad misma del niño, es imprescindible que aprenda a obedecer.

 ¿NIÑOS ROBOT?:   En el caso de ABA, ha sido punto de crítica que adquieren un efecto robotizado como efecto secundario, sin embargo podemos hacer la analogía con los medicamentos o las dietas: la risperidona puede hacer que engorde si no se vigila pero el beneficio puede valer la pena y con las dietas, tal vez esté limitado en algunas cosas pero justifican dicho sacrificio a cambio de lo que se obtiene.

DISCRIMINACIÓN:

 Esta habilidad consiste en la capacidad del niño de poder igualar o relacionar aquellos objetos o conceptos que son semejantes así como poder diferenciarlos unos de otros.   Para poder instituirlo es necesario que el niño primero tenga la imitación y el seguimiento instruccional.

 La discriminación es necesaria para poder aprender procesos cognitivos como lo son las matemáticas, lectoescritura, seriación, etc.   Por dar un ejemplo, el niño puede aprender los números del 1 al 10 pero necesita de esta habilidad para poder enmarcarlos como un conjunto, relacionarlos entre sí y poder hacer operaciones de suma y resta con ellos.

 Para aquellos que aplican ABA, la discriminación se enseña a través de la igualación de colores, formas, tamaños, tarjeta-tarjeta y tarjeta-objeto.   Aquí es importante ser muy específicos en lo que se le está enseñando al niño y no buscar “matar dos pájaros de un tiro” puesto que lo único que se logrará es confundir al niño y retrasar su aprendizaje.

 Un error frecuente que cometen algunas terapeutas novatas en ABA es que al enseñar igualación de colores, intentan enseñar a la vez la identificación de los mismos (en lugar de decir “dame igual”, dicen “dame el rojo”) o bien en las tarjetas ponen la palabra escrita para que el niño vaya asimilando conceptos de lecto-escritura.

 Una vez adquirida esta habilidad sí podría ser válido atacar al niño desde varios frentes dependiendo de la metodología utilizada, pero eso es mas adelante.   A los niños debemos aprender a respetarles su paso y permitirles adquirir los conocimientos correctamente.

 IMITACIÓN

 La imitación es lo que permite al niño socializar, le da lenguaje y todo lo que tenga que ver con autocuidado, entre otras cosas.   Algunos niños sí imitan, el problema es nuevamente que lo hacen cuando ellos quieren y no cuando se les indica.

 Un terapeuta de lenguaje necesita que el niño repita el modelo facial, de movimento de boca y de sonido cuando se lo modela.   No podemos ajustarnos a que el niño desee imitar pues tal vez pocas veces o nunca desee hacerlo.

 Cuando los niños adquieren la habilidad de imitar el cambio reflejado en ellos es casi drástico, pues empiezan a ser mas sociables al imitar los roles sociales de los demás, el lenguaje regularmente se incrementa y algunos de ellos empiezan a mostrar nuevas habilidades ya que imitan lo que los demás hacen (mi hijo aprendió a cocinar solo por verme, yo nunca le enseñé).

 Los padres por lo general lo primero que piden es terapia de lenguaje y ocupacional cuando diagnostican a sus hijos por vez primera, sin embargo si el niño no imita, de poco o nada servirán dichas terapias.   Un niño sin imitación puede tener a la mejor terapeuta de lenguaje y aún asi, sus avances serán escasos al no tener esta habilidad.   Es recomendable tener paciencia y esperar a que el niño aprenda a imitar, ya que después el niño aprenderá a un ritmo mucho mas rápido y el “tiempo perdido” se verá compensado con creces.

EN CONCLUSIÓN

 Sin importar la metodología utilizada, enforcarse primero a las Habilidades Preparatorias (o Repertorio Básico) hará que el niño pueda avanzar en forma mas eficaz en el futuro.   No es tiempo perdido sino tiempo invertido.

 Una analogía sería si dos personas pasadas en peso se pusieran como meta escalar una montaña.   La primera desde el primer día empezará a practicar el alpinismo pero por su condición física, nunca logrará subir mas que unos cuantos metros.   La segunda por su parte se olvidará del alpinismo y antes se ejercitará físicamente por algunos meses, para que ya estando listo entonces practicar el alpinismo, ¿quién creen que será quien llegue primero a la meta? o planteado de otra forma, ¿quién creen que sea el que sí llegará a la meta?

 Muchas veces es mejor aprender a caminar con pasos firmes y constantes que correr con tropiezos frecuentes y regresiones.

JAVIER GARZA.

se fue en 2008 pero nos dejo grandes enseñanzas.

Tomado de Foro Isis: http://isis.zm.nu/compendio-de-articulos-escritos-por-javier-garza-vt13684.html

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